Comunicado Marcha por la Ciencia 2019

Manta: Ciencia no es un gasto, la ciencia es inversión

Guatemala, 4 de mayo de 2019

Comunicado

Marcha por la Ciencia 2019

La Constitución de la República de Guatemala establece en el artículo 80 que el Estado reconoce y promueve la ciencia y la tecnología como bases fundamentales del desarrollo nacional.

La ciencia en Guatemala

La evolución del conocimiento en Guatemala ha sido escasa y lenta. En términos de producción científica, a pesar de que el país cuenta con la economía más grande de Centroamérica, su producción científica es muy baja. En comparación, en el país se publican 11 artículos por millón de habitantes, mientras que países como Chile se publica 45 veces más.

A 28 años de haber sido creada la Ley de Promoción de Desarrollo Científico y Tecnológico, el CONCYT y la SENACYT, de un listado de 122 países, Guatemala se encuentra en el puesto 120 en cuanto al porcentaje de inversión del PIB en investigación y desarrollo.

Desde una perspectiva de género, Guatemala ocupa el puesto 105 de 144 en el índice global de brecha de género y esto se evidencia, entre otros espacios, en la reducida participación de mujeres en ciencia y tecnología.

Con una asignación de menos del 0.029% del PIB para actividades de investigación y desarrollo, que es 25 veces menos que el promedio en Latinoamérica y 200 veces menos que Corea del Sur o Israel, es absurdo esperar un desarrollo científico acorde a las necesidades de la población. Por tanto se limita el desarrollo económico y educativo de millones de guatemaltecos.

Según el informe de la UNESCO, Go Spin (2017), para que las actividades de investigación influyan en la economía del país deberían haber 1200 investigadores por millón de habitantes. Sin embargo la realidad cuentra otra historia, con datos que muestran que ahora solo hay 27 investigadores por millón de habitantes. Es decir que hay 70% menos personas dedicadas a investigación y desarrollo que hace 4 décadas.

En el país, además de un reducido número de investigadores, hay un número muy bajo de graduados en ciencias exactas y naturales, ingeniería y tecnología. Además, hay un escaso número de posgrados disponibles en las universidades del país. Tampoco se cuenta con un marco regulatorio adecuado para garantizar la excelencia de los posgrados existentes, razón por la cual muchos profesionales interesados en continuar con sus estudios se ven en la necesidad de salir del país y en muchas ocasiones esto implica que no regresen.

Por mandato legal, el CONCYT y la SENACYT son las instituciones responsables de la promoción científica y tecnológica en Guatemala. Por tanto, también responsables de la baja producción científica en Guatemala.

Considerando

Que la SENACYT tiene como misión la formulación, coordinación y ejecución de políticas que contribuyan al desarrollo económico y social del país

Que el Plan Estratégico Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico 2018-2025 tiene como objetivo general construir una sociedad de conocimiento que permita una nación con capacidad productiva, sostenible y competitiva, tanto en el orden nacional como regional e internacional, a través del desarrollo de la ciencia y tecnología que, desde todos los estratos, sectores y disciplinas, permita el paso a mejores condiciones de vida para los ciudadanos, de manera sustentable.

Que si bien, reconocemos algún esfuerzo realizado por la SENACYT en la promoción científica, creemos que no ha sido ni está siendo suficiente para enfrentar el reto que supone llevar a Guatemala a ser un país con desarrollo científico competitivo.

Exigimos

  • Una mayor inversión en el desarrollo de ciencia y tecnología, enfocándose a las necesidades de la sociedad guatemalteca y promoviendo un desarrollo integral de la nación.
  • Promover el Plan Estratégico Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico 2018-2025 con la finalidad de que más personas puedan involucrarse en beneficio de la sociedad.
  • Que se promuevan más espacios de divulgación científica, no sólo académica sino en los cuales pueda involucrarse a la ciudadanía en general y así visibilizar la importancia y el impacto que tiene la ciencia en la sociedad.
  • Que las decisiones políticas tomadas por el gobierno y órganos legislativos sean fundamentadas en conocimiento científico y no en creencias o intereses arbitrarios.
  • Una mayor promoción y ejecución del presupuesto que la SENACYT tiene designado para apoyar actividades con enfoque de género.

Hoy marchamos porque anhelamos una sociedad de conocimiento, una Guatemala donde el desarrollo de la ciencia y tecnología permita mejores condiciones de vida para los ciudadanos. Hoy marchamos por el bienestar de los guatemaltecos.

Computadoras, robots, cyborgs y más…

Ciencias de la computación

Las ciencias de la computación estudian las computadoras y los sistemas computacionales, las personas que estudian ingeniería en ciencias de la computación trabajan con programas y sistemas, desde el diseño y desarrollo hasta la  implementación.

Foto por Tianyi Ma.

La ingeniería en ciencias de la computación abarca conocimientos que permiten explicar cómo funcionan las computadoras, pero sobre todo cómo crear nuevos dispositivos computacionales; esto incluye aprender desde lo más abstracto: el sistema binario a través de la matemática, el diseño de soluciones a través de la lógica matemática, la parte física: a través del estudio de la física y la electrónica, y finalmente el software y los sistemas.

Las ciencias de la computación tiene varias áreas de desarrollo, entre ellas: la informática, la inteligencia artificial, sistemas y redes, seguridad, sistemas de base de datos, interacciones humano-computador, gráficas, análisis numérico, lenguajes de programación, ingeniería de software,  teorías computacionales, entre otros.

¿Te das cuentas que todas estas áreas contribuyen en gran manera a la vida humana y su sociedad? La creación de tecnología es uno de los grandes impulsores de la innovación y del progreso de la humanidad,  puede aplicarse a infinidad de ámbitos y está al servicio de otras ciencias; he aquí algunos ejemplos:

  • A través de las gráficas computacionales hoy disfrutamos de películas animadas en 3D.
  • Usando bases de datos almacenamos increíbles cantidades de datos que se convierten en información y permiten la toma de decisiones.
  • Creando nuevos dispositivos podemos contribuir a las telecomunicaciones y hasta explorar el espacio.
  • Con la inteligencia artificial podemos inventar robots que sean útiles a la humanidad.
  • Podemos crear dispositivos para mejorar la vida de las personas por ejemplo una prótesis robótica.

La tecnología hasta sirve de inspiración para la ciencia ficción y quizás en un futuro veamos hecho realidad ideas como los cyborgs, esos cuerpos humanos con implantes de dispositivos para potenciar sus habilidades. ¿Qué tan genial es esto?

En definitiva, si estudias ingeniería en ciencias de la computación aprenderás a crear tecnología y a aplicarla a diversas ciencias.

En Guatemala el acceso de la tecnología cada vez es mayor,  en nuestra vida diaria es un elemento importante para desenvolvernos en nuestro trabajo, en nuestras relaciones humanas y para el ocio y la diversión.

Sin embargo, para que Guatemala deje de ser un país que en su mayoría solo consume tecnología en lugar de crearla, necesitamos que más mujeres y hombres estudien ciencias de la computación.

¿Quieres que más personas conozcan acerca de ciencia en Guatemala?

Escribe un artículo (Máx. 2500 caracteres) acerca de la rama de la ciencia que estudias y envíalo al correo comunidad@cienciagt.org para que lo publiquemos. Asegúrate de explicar en qué consiste el tema que elegiste y por qué es importante.

Estudiando la vida

Cuando hablamos de biología, la mayoría de personas lo relaciona con el estudio de animales y plantas (o animalitos y plantitas, como dirán muchos) y aunque en esta ciencia sí se incluye el estudio de los mismos, reducirla a únicamente dos grupos es erróneo.

La Biología se define como la ciencia que estudia a los seres vivos, y así como somos de complejos los seres vivos, así de compleja es esta ciencia.

Como biólogos y biólogas, estudiamos desde la la composición química de una célula, hasta las relaciones más complejas que ocurren entre ecosistemas completos. Dentro y fuera de estos extremos, se encuentra una gran diversidad de ramas que son necesarias para entender la vida. Con la biología podemos saber cómo evolucionó una especie, el por qué de su distribución actual, su comportamiento, las características de su desarrollo embriológico, cómo era la vida en la Tierra hace miles o millones de años, las funciones de los microorganismos,  la relación entre organismos de la misma o diferente especie, la función de diferentes moléculas en un sistema, entre muchas otras cosas más. Esto sin tomar en cuenta que podemos especializarnos en un solo tipo de organismo y estudiar en este todo lo anterior.

El estudio de la vida no es fácil, y muchas veces se vale de otras ciencias y disciplinas para poder explicarse o explicar otros fenómenos de la naturaleza. Con frecuencia, la biología se ve involucrada con la antropología, sociología, política, geografía, medicina, ingeniería, tecnología e incluso economía. Al trabajar en conjunto con la biología, estas disciplinas ayudan a entender la relación que tenemos los seres humanos con la naturaleza, cómo la hemos influenciado y cómo esta nos influencia y nos sirve. Además, es solo con estas que podemos buscar formas más sostenibles de existir como humanidad.

Aspatha gularis (Momoto gorjiazul) en Ixlaj, Chajul, Quiché.

Como parte de la naturaleza, los seres humanos dependemos directa y completamente de los ecosistemas y de los servicios que nos prestan. Sin embargo, en las últimas décadas la degradación de los recursos naturales ha sido tal que estamos provocando la sexta extinción masiva en la historia de la Tierra; tan solo en Guatemala, la cobertura de bosque natural abarca aproximadamente un tercio del territorio nacional y se encuentra restringida casi exclusivamente a Áreas Protegidas.

Es por esto que la biología es tan importante, ya que es a través de ella que podemos encontrar soluciones a problemas que amenazan hasta nuestra propia existencia en este planeta. Y eso no es todo; diferentes industrias como la farmacéutica y la alimentaria se han valido de los cimientos que ha proporcionado la biología para crear nuevos productos que mejoren la calidad de vida de los humanos. La medicina, a través de la parasitología, fisiología, biotecnología, entre otras, no es la excepción.

En Guatemala, aún queda mucho por investigar y descubrir. Las oportunidades de investigación en biología son enormes, pero se ven obstaculizadas por la falta de interés de las autoridades en financiar y promover cualquier tipo de ciencia, especialmente si benefician al bien común.

Es por esto que marchamos.

¿Quieres que más personas conozcan acerca de ciencia en Guatemala?

Escribe un artículo (Máx. 2500 caracteres) acerca de la rama de la ciencia que estudias y envíalo al correo comunidad@cienciagt.org para que lo publiquemos. Asegúrate de explicar en qué consiste el tema que elegiste y por qué es importante.